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viernes, 22 de noviembre de 2013

El Sistema Financiero: Definición, objetivos e instrumentos (1ª parte)

EL SISTEMA FINANCIERO.
¿Qué es? ¿De qué trata?
EL SISTEMA FINANCIERO ANALIZADO EN ABSTRACTO


Este es un tema de gran relevancia dentro de la economía y dentro de un país pues el mercado financiero es un componente fundamental de una economía capitalista avanzada como la Occidental. Con la "financiarización" y la desregulación de los mercados que se hace a partir de los años 80 (a raíz de la crisis de la deuda en Latinoamérica, un análisis exhaustivo de ésta en  http://nanblogzone.blogspot.com.es/2013/01/la-dolorosa-crisis-de-la-deuda-1-parte.html) el sistema financiero se ha complicado infinitas veces y su complejidad es tal que resulta difícil hacer juicios de valor realmente informado. Si hay alguna característica que sea propia del mercado financiero es su falta de información lo que supone un FALLO DE MERCADO.
En la periferia europea actualmente la mayoría de las personas siente poca o ninguna simpatía respecto al grueso del sector financiero, la banca, ya que parte de los excesos de ésta forzaron la situación a la crisis actual. Esto ha llevado a demonizar a los bancos y a cargar de inquinas toda opinión torno a éstos.
Lo que yo les ofrezco yo es conocer realmente ¿PARA QUÉ SIRVEN LOS BANCOS? y responder de paso varios interrogantes como ¿QUÉ SON? ¿PARA QUIÉN SIRVEN? ¿CUÁL ES SU TAREA? o ¿es prescindible su tarea?

Por tanto, el siguiente ensayo no entra a valorar si a mi o a ustedes les parece bien o mal que existan los bancos o el sistema financiero en su conjunto, sino que describe el por qué de su existencia, su estructura y el mercado financiero asociado al "sistema". Es por tanto, un ensayo DESCRIPTIVO y no VALORATIVO.







INTRODUCCIÓN

Estudiar y entender lo que es un sistema financiero es de enorme importancia si lo que buscamos es entender y mejorar nuestra comprensión del mundo y del entorno que nos rodea.
En un contexto de depresión actual que lleva alargándose en el tiempo durante ya lustros buena parte de la atención pública se ha centrado en el rol o en el papel del sistema financiero como condicionante de la crisis actual muchas veces sin entender el funcionamiento de éste o cómo ha podido influir realmente en esta crisis.
En última instancia la de ahora es una crisis de la deuda, es decir, una crisis de carácter financiero y de alguna u otra manera el sistema financiero y la banca han tenido que jugar un papel tanto antes como durante la crisis. Estudiando el sistema financiero podremos entender mejor cual ha sido la labor de cada una de las instituciones financieras y cómo éstas han actuado y se han comportado frente a la crisis.

Pero no sólo nos interesa conocer el funcionamiento del sistema para achacar responsabilidades y culpables de la situación actual. También es interesante conocer cuales son los objetivos “puros” del  sistema financiero, cuales son sus herramientas para alcanzar esos objetivos, si su comportamiento produce algún tipo de externalidad, si su mercado es un mercado eficiente o no, si existen regulaciones y limitaciones en el mercado donde opera y si estaría cumpliendo el papel fundamental que se le asigna muchas veces al mercado: si está asignando correcta y eficientemente los precios y las cantidades.

Como resulta obvio el mercado financiero se ha visto extremadamente regulado desde su aparición, y ello ha sido así pues éste es un mercado fundamental en la economía. ¿Por qué? Pues del mercado financiero depende la liquidez y la solvencia del sistema, las asignaciones, los tipos de interés sobre el dinero y sobre los préstamos, el precio y la rentabilidad de los activos financieros y en última instancia, la inversión, proceso clave para la acumulación de capital y la mejora del sistema productivo que es pieza fundamental en el crecimiento económico y la mejora del bienestar.

Lo que ocurra en el mercado financiero, al igual que el mercado laboral, es fundamental para determinar las pautas de consumo, inversión y por tanto, de crecimiento económico. Es por ello que los Estados han acostumbrado a desarrollar una legislación y unas regulaciones a ambos mercados con objeto de garantizarse una estabilidad, unas cantidades o unos precios que den certidumbre a la economía y así controlar mejor la situación. Aun así ello no requiere, ni mucho menos, que se logre la eficiencia en el mercado.


¿QUÉ ES UN SISTEMA FINANCIERO Y CUÁLES SON SUS OBJETIVOS y QUIÉN LO CONFORMA?

La cuestión que se plantea en este punto es de suma importancia pues supone definir lo que entendemos por un sistema financiero así como explicar para qué existen y cuál es su función en una economía de mercado.
Un sistema financiero es el conjunto de instituciones, medios y mercados en el que se organiza la actividad financiera. El procedimiento consiste en captar recursos que procedan de aquellos individuos con renta “excedentaria” (lo que suele definirse como “ahorradores” o con capacidad de financiación) hasta aquellos individuos o colectivos que requieren de esos recursos, y por tanto podrían considerarse “deficitarios” (1)

Los sistemas financieros modernos se dividen en dos sectores por término general.
· MERCADO DE VALORES: “Lugar” donde empresas y Estado mayoritariamente buscan financiación a través de la emisión de todo tipo de activos financieros que luego son intercambiados. Será tratado con más detenimiento en el epígrafe 3 del ensayo.
· INTERMEDIARIOS FINANCIEROS: Instituciones como la banca o las aseguradoras actúan como intermediarios financieros que serán tratados también con exhaustividad en el epígrafe 5.


Una vez definido lo que el sistema financiero y habiendo introducido su funcionamiento exponer sus objetivos resultará sencillo pues todos ellos vienen relacionados con el proceso de captación de recursos y orientarlos hacia determinado sector que lo solicite o que lo necesite. Obviamente, el agente encargado de ello recibirá una plusvalía o una rentabilidad pues sino, no tendría incentivos a realizar tal actividad. Como ocurriría en cualquier otro sector de la economía un intermediario es el nexo entre dos partes contratantes, pero su labor ha de ser retribuida lo que le genera unas ganancias y un mayor coste al producto en cuestión. (Pues ha de incluir ahora el paso por el intermediario).

Los objetivos del sistema financiero coinciden con los del mercado financiero y son los siguientes:

· CAPTACIÓN DE RECURSOS EXCEDENTARIOS, lo que conocemos como “captación del ahorro”. De esa forma el sistema financiero idea fórmulas para incentivar a los agentes a que confíen su dinero en el sistema, ya sea con depósitos bancarios, acciones, bonos o fondos de inversiones, tanto de renta fija como de renta variable.


· ASIGNACIÓN DE LOS RECURSOS FINANCIEROS a aquellos agentes que así lo requieran. Los clientes de las instituciones financieras necesitan de recursos ya sea para consumirlos o para invertirlos.
De esa necesidad hace negocio el sistema financiero quien le concede esos recursos a quien se lo pide, a cambio de unas condiciones y de un “precio”, lo que se conoce como interés y que va asociado a la liquidez que existe en el sistema así como el posible riesgo de impago del agente a quien se le concede el préstamo.

De todo esto se deduce por tanto, que dado un mercado financiero, es decir, un mercado de “fondos prestables”, de financiación y de valores derivados de estas formas de financiación se crea un conjunto de normas y legislación que permite a una serie de agentes establecerse en el mercado como intermediarios del proceso de intercambio. Uno puede preguntarse por qué tienen que existir intermediarios en el proceso de mercado que encarezcan aún más el precio del producto financiero o el que sea el acuerdo que se transe. La respuesta es la misma que se puede dar ejemplificando otro sector de la economía: la agilidad, la facilidad y la comodidad de la gestión.

Al igual que nosotros no tenemos que ir a comprar la comida al agricultor o al matadero en donde se produce por la existencia de intermediarios, en el mercado financiero ocurre lo mismo: nosotros no vamos puerta por puerta preguntando quien es el que nos puede prestar algo de dinero. Es lo que se conocen como los problemas de información: nosotros no conocemos a quien está dispuesto a prestarnos dinero ni tampoco conocemos a quien está dispuesto a pedirlo prestado. De ese proceso dificultoso se crean empresas que conocen mejor el mercado: tanto su oferta como su demanda, colocándose así en una posición de ventaja al disponer de esa información, por lo que puede evaluar los riesgos y diseñar formas tanto de captar como de “vender” la financiación. El otro sentido que tiene la existencia de intermediarios financieros es la confianza que inspiren y el clima de seguridad que exista en un territorio. Un banco que inspire seguridad o incentivos a depositar el dinero en él puede atraer ahorros que de otra forma se hubiesen quedado en casa o en una caja fuerte. Por otro lado, dependiendo de la seguridad que exista habrán más o menos incentivos a dejar el dinero en el banco. Por ejemplo, en un riesgo de quiebra nadie querrá depositar su dinero en ningún sitio, pero en un riesgo de saqueos y desmanes muchos preferirán tener su dinero en algún sitio más seguro. Pero es volver a lo mismo, esto último dependerá de la confianza que exista en el intermediario financiero.



INSTRUMENTOS Y HERRAMIENTAS DEL SISTEMA FINANCIERO


Los instrumentos que utiliza el sistema financiero son muy variados y van desde el mismo dinero hasta los títulos que reciben el nombre de "activos financieros". Todos los instrumentos que utiliza el sistema están enfocados en lo expuesto en el punto anterior: captación y canalización de los recursos.

Para el funcionamiento del sistema financiero se utilizan los llamados activos financieros, que son títulos que otorgan el derecho a recibir ingresos futuros al comprador de ese activo por parte del vendedor del mismo. Dichos activos son emitidos por algunas unidades económicas, como son los bancos, y que constituyen un medio de mantener riqueza para quienes los poseen y un pasivo para quienes lo generan. A diferencia de los activos reales, no contribuyen a incrementar la riqueza general de un país, ya que no se contabilizan en el PIB, pero sí que contribuyen y facilitan la movilización de los recursos reales de la economía, contribuyendo al crecimiento real de la riqueza.

Los activos financieros pueden ser emitidos por empresas privadas, como pueden ser las acciones o los fondos de inversión; pero también pueden ser emitidos por el sector público, como por ejemplo títulos referidos a la deuda pública, como las letras o bonos del Tesoro.

Se caracterizan por tres aspectos: en primer lugar por la rentabilidad, es decir, la capacidad de generar unas rentas (intereses, beneficios, etc.), y puede ser fija o variable. En segundo lugar por la liquidez del activo, es decir, la facilidad que presenta el activo financiero para convertirse en dinero. Y en tercer y último lugar, por el riesgo, es decir, las garantías que tenga el emisor de dicho activo de pagar la deuda cuando llegue su vencimiento.

En el sistema financiero existen multitud de activos financieros, desde los más comunes como son los depósitos bancarios con las cuentas corrientes o las de ahorro y los depósitos a plazo, hasta otros más complejos como las acciones o los productos derivados.

Principalmente destacan los siguientes:

Las acciones que son títulos que representan una parte alícuota del capital social de la empresa. Poseer acciones confiere una serie de derechos tales como poder votar en la Junta de Accionistas, formar parte del Consejo de Administración, y participar en los beneficios de la empresa. Existen diferentes tipos de acciones: las comunes ya citadas; las preferentes, con prioridad sobre las comunes en relación al pago de dividendos y con una mayor rentabilidad pero también con un alto riesgo; las de voto limitado, que sólo permiten votar en determinadas cuestiones; las convertibles en bonos (y viceversa); las de industria, cuya aportación sea en trabajo o servicio; las liberadas, aquellas que no deben ser pagadas por el accionista porque ya van a cargo de los beneficios percibidos por él; las propias, en las que coinciden el titular y el emisor; y las con o sin valor nominal, en las cuales se expresa o no la aportación numérica.

Los bonos y las obligaciones también son títulos valor como las acciones que sólo otorgan el derecho de crédito sobre la deuda del emisor, mientras que las acciones además del derecho de crédito, también otorgan la propiedad proporcional (a la acción) de los activos de la empresa.

Por otra parte, están los derivados financieros que se basan en el precio de otros activos, llamados subyacentes; es decir, que su valor cambia según varíe el precio del activo subyacente. Los derivados se pueden clasificar según el tipo de contrato, como futuros, swaps o forwards; según el lugar de contratación y negociación, en mercados organizados u over de counter; según el tipo de subyacente, financiero o commodities; o según la finalidad, como los de cobertura o arbitraje.





BIBLIOGRAFÍA y FUENTE
(1ª parte)

Elaboración propia en base a datos obtenidos en... 

(2). Finanzas para todos:

(3). Finanzas para todos:

(4). Lecciones de economía española. J.L. García Delgado, Rafael Myro (coords.). Capítulo 13, el sistema financiero.

(5). Ministerio de Economía y Competitividad. Ley de Cajas de ahorro y fundaciones bancarias. http://www.mineco.gob.es/stfls/mineco/prensa/ficheros/noticias/2013/130607_APL_cajas_ahorros_CE_06_jun_13.pdf.


Otra biografía utilizada para la elaboración del ensayo es la siguiente:
 ·www.eldiario.es
 ·www.lavanguardia.es
 ·www.invertia.com
 ·www.expansion.com
 ·www.plancontable2007.com
 · Iñigo González Garagorri. "Sistema financiero español". CEF D.L 2011
 · Álvaro Cuervo García. "Manual del sistema financiero español". Ariel. 2011

sábado, 2 de noviembre de 2013

ESPAÑA YA NO VIVE POR ENCIMA DE SUS POSIBILIDADES

Desde este año 2013 la contabilidad nacional asegura que España en conjunto ha dejado de vivir por encima de sus posibilidades.



Pero ¿qué entendemos por vivir por encima o por debajo de unas posibilidades?
Pues bien, no es que haya una definición cerrada de eso, por eso se extrapolan las situaciones:
cuando una familia gana un sueldo al mes (p.ej: 1000€) y sus gastos mensuales son superiores (1.200€) entendemos que esa diferencia (200€) se la ha tenido que prestar alguien de manera directa o indirecta, de cualquiera de las maneras se habría endeudado en 200€ pues ha vivido por encima de lo que por su propio trabajo ha podido generar. Este caso sería el de una persona que "ha vivido por encima de sus posibilidades".
De la misma forma un país genera unos recursos derivados de su producción: de todas las horas de trabajo de todos los trabajadores del país y los rendimientos del capital que estos trabajadores utilizan en la producción (desde maquinaria, hasta ordenadores, material de transporte,etc...). Esos recursos a su vez son empleados (por no decir GASTADOS) al igual que una familia gana un sueldo y luego lo utiliza para satisfacer sus necesidades. Por tanto y como decía, extrapolando las situaciones, si un país gasta más recursos de los que su economía genera se dirá que está viviendo "por encima de sus posibilidades" y de manera contraria, la economía que tiene exceso de recursos esta viviendo "por debajo de sus posibilidades" (aunque de este último término no se habla pues nos pilla muy lejos...)


INTRODUCCIÓN

Si aceptamos la suposición que acabo de plantear podemos seguir con la reflexión económica que nos lleva a afirmar tal cuestión.
Lo habitual es que para analizar la evolución de cualquier elemento económico se utilice lo que se llaman INDICADORES pues éstos recopilan datos en distintos periodos de tiempo y en distintas áreas de la economía.
El saldo por cuenta corriente es uno de los indicadores (hay más, por tanto) utilizados para comprobar en que situación se encuentra la economía respecto a los demás países del mundo. Esto es de suma importante en un entorno de globalización creciente y apertura casi mundial. Si el saldo por cuenta corriente es positivo indica que el país al cerrar el año tiene financiación se sobra y suele ser canalizada por los mecanismos financieros a quien busque esa financiación. Si por el contrario el saldo por cuenta corriente es negativo, indica que el país al cerrar el año tiene falta de financiación (pues no ha generado recursos suficientes para el nivel de "gasto" que tiene) y tiene que llegar a los mecanismos financieros para encontrar esos recursos que le son necesarios. Lógicamente esos recursos llegan a España, en forma de todo tipo de préstamos, créditos, etc... en conclusión, endeudamiento externo.

El saldo comercial es otro indicador bastante importante por dos razones principalmente. En primer lugar explica hasta en un 90% el valor del saldo por cuenta corriente. En segundo lugar refleja la posición que ocupa el país en el comercio internacional pues se calcula EXPORTACIONES - IMPORTACIONES.
Al igual que en el indicador anterior, si las exportaciones son mayores que las importaciones el saldo comercial es positivo y si lo que ocurre es lo contrario, el saldo comercial es negativo.



¿QUÉ HA OCURRIDO EN ESPAÑA?


Como creo siempre hay que plantear las cuestiones en perspectiva histórica ya que es la mejor manera de orientarse a la hora de hacer un correcto análisis y poder así elaborar correctas conclusiones (sino, el ejercicio reflexivo no tiene utilidad ni sentido alguno).
Los datos obtenidos son los siguientes:


BALANZA COMERCIAL = EXPORTACIONES - IMPORTACIONES


Si hasta el 90% del saldo corriente puede explicarse por la balanza comercial aquí tenemos la principal característica de ambas en España y en especial en el último periodo: son deficitarias.
La crisis económica que hubo hasta 1994-5 en España consiguió moderar las importaciones y mejorar levemente la competitividad de manera que los siguientes años se apreció una ligera mejoría y un tímido superávit comercial que se desvanecería por completo tras 1998 y sería borrado de toda posibilidad con la entrada al euro.
Así es, a partir de 2002-3 el déficit comercial se dispara. Si hilamos el inicio del ensayo con estos hechos nos percataremos por tanto que cada año las importaciones eran cada vez superiores a las exportaciones y este hecho traía consigo alguna forma de endeudamiento o explicaba cierta parte de éste.
Pero ¿por qué pasaba esto?

A mi juicios las razones explicativas de tal desastre económico (pues el desequilibrio no es menor, y la autoridad económica está para algo) son las siguientes:

· LA ENTRADA AL EURO Y LA PÉRDIDA DE LA POLÍTICA MONETARIA del BdE. El Banco Central de España ha sido relegado a las funciones de mero supervisor y regulador bancario y ni si quiera...

· EL EURO EN SI. UNA MONEDA "CARÍSIMA" y mucho más para los países de la periferia sur-europea. Esto tiene un doble efecto importante. Por un lado encarece los productos españoles en el exterior haciendo que muchos países con monedas más débiles no quieran comprar estos productos por lo "caro" que puede resultar cambiar sus monedas a euro. Por otro lado, el hecho de que España tenga una "buena moneda" potencia que compre productos a otros países del exterior, en especial, a los europeos (pues no tienen aranceles)

· El CRECIMIENTO DESMEDIDO DEL SECTOR DE LA CONSTRUCCIÓN, el cual también implicaba en ciertos casos la importación de determinados bienes al país. Si la construcción está en auge, la importación de los bienes que necesite la construcción también estará en auge

· EL MODELO PRODUCTIVO ESPAÑOL centrado de manera excesiva en el sector terciario (sector servicios) en lugar de ampliar el peso relativo del sector secundario. Este sector pudo llegar a ser más importante en los 90 y en la primera década del 2000 por el gran peso de la construcción que en el año 2008 alcanzó un "peak" del 12,5% del PIB (unos 135.000 millones de euros) pero a partir de entonces el sector se contrae más y más, y los efectos de arrastres que eran muy potentes ahora se desvanecen. Una industria especializada y tecnologizada es forma de empleo constante y de crecimiento económico.



A pesar de todos estos impedimentos, en el año 2007 la economía española empieza un PROCESO DE AJUSTE bastante lento y complicado que propicia una devaluación interna (ante la imposibilidad de hacer una devaluación externa vía política monetaria) y que se traduce en unos menores salarios y en unos menores costes. Ello provoca una menor demanda de los productos, pues los trabajadores o ganan menos o no ganan nada. Esa caída de la demanda empuja aún más a los precios a caer y empieza ese círculo vicioso que ya es persistente en esta devaluación interna.
Se le llama proceso de AJUSTE porque tras años de desequilibrio económico (un déficit comercial excesivo) se produce un "movimiento" en la economía que busca corregirlo por el mismo bien del sistema en si y de la posición de la nación.



                                        SALDO POR CUENTA CORRIENTE (C/C)
Cuando el saldo corriente es positivo la nación tiene capacidad de financiarse, cuando el saldo corriente es negativo la nación tiene necesidad de financiarse. En ambos casos, se recurre a los mecanismos financieros internacionales.

Aquí es donde es evidente el por qué ahora hay una crisis tan grave en España.
El problema de la crisis actual es un problema de DEUDA.
Si alguna vez se han preguntado de dónde viene tal nivel de deuda es justo entre 2000 y 2007 como en el gráfico se puede apreciar.
A partir del año 2000 el saldo por cuenta corriente cae a niveles considerables pero hasta 2003 no empezaría de veras a ser preocupante.
Lo peor se traduce entre el año 2006 - 2008 en donde sólo esos 3 años el déficit por cuenta corriente acumula en negativo unos 300.000 millones de euros, nada menos que el 30% del PIB en forma de endeudamiento (sobre todo de ámbito privado y dentro de éste, empresarial no financiero).
España era la segunda nación del mundo en ritmo de endeudamiento externo.

Anteriormente el Estado español contaba con mecanismos para evitar tales desequilibrios económicos. Algunos se preguntarán cómo se pudo permitir profundizar tal problema sin que la autoridad económica interviniese. Lo ideal era una intervención de tipo monetario, es decir, con la moneda como se ha hecho siempre. Cuando el déficit corriente caía por debajo del 4% del PIB el Banco Central de España depreciaba la peseta para mejorar la situación de la balanza comercial, y así por tanto del saldo corriente.
Pero sin peseta y con un Banco Central de España desposeído de sus funciones y de sus motivaciones, pues apenas sirvió de regulador y supervisor bancario (así lo demuestra el riesgo de quiebra de la banca española en 2012 y el caso de la banca nacionalizada, véase Bankia, CataluñaCaixaBank o NovaCaixaGalicia) ninguna política podía atajar de manera rápida ese déficit comercial/corriente y se esperó hasta el estallido de la crisis para que, de manera forzosa, se realizara el ajuste en lugar de hacerlo mediante la política económica en los años de expansión.



LOS HECHOS EN 2013

Esta noticia es sumamente curiosa pues tiene un alto contraste con la realidad.
Mientras el déficit del Estado está desbocado (-10,5% para el año 2012), la deuda pública ya supera el 100% (y no hablemos de lo que no es deuda pública, casi 300% del PIB), el desempleo es superior a las 6 millones de personas y la pobreza no para su alza, resulta que la economía española deja de vivir por encima de sus posibilidades y ya no necesita recursos del exterior.



Como se aprecia en la gráfica, este es el factor decisivo que explica el cambio de tendencia y el cambio de rumbo.
España es una nación tradicionalmente importadora, y por tanto, tradicionalmente deudora (por los argumentos explicados antes)
El hecho es que el proceso de ajuste está afectando al saldo comercial y por tanto, por dos vías.

VÍA EXPORTACIONES: Al ser los productos españoles más baratos (por el círculo vicioso explicado antes y la devaluación interna) se venden mejor en el extranjero y cada vez son más los países que pueden tener posibilidad de comprarlos al tener un precio inferior. Las exportaciones crecen, mucho.
Aún así, hay datos que señalan que España estaría perdiendo cuota de mercado mundial, dato que contraindicaría esto que aquí señalo

VÍA IMPORTACIONES: La demanda interna está sumamente deprimida y sectores importadores como la construcción están en niveles de principios de siglo. La inversión también se encuentra en niveles muy bajos por lo que la llegada de maquinaria o bienes de equipo se reduce. Todo ese dinero que tiene que salir al exterior en forma de pago a las importaciones ya no sale y se queda aquí.

LAS IMPORTACIONES DE COMBUSTIBLES: Al estar la demanda en niveles muy bajos no sólo se está consumiendo poco sino que el gasto energético es también menor. Se ha reducido el número de hogares por tanto, de personas que usan una cocina a gas, o eléctrica, un calentador, una calefacción o una estufa, así como quienes han perdido su trabajo o su vehículo. Todo esto también se ve repercutido a gran escala en la producción eléctrica, en donde al haber una demanda energética menor se necesitan menor importaciones de carbón, petróleo o gas natural.


Lo cierto es que la contabilidad nacional de España señala que en 2012 y como dato de "avance" habría un SUPERÁVIT COMERCIAL hecho que se ha dado en contadas ocasiones a lo largo de la historia económica española y que suelen coincidir con épocas de severas crisis como motivo de la mejora del saldo comercial. El reto, en este caso, sería mantener este indicador positivo así a lo largo del tiempo con distintas medidas de política económica.

Los superavit comercial y luego, los superavit corriente indican que el país genera más recursos de los que consume, por tanto puede utilizarlos para prestarlo a otros países con unos intereses.
No ha de confundirse con el déficit público o presupuestario, que es el que atañe al gobierno y a las cuentas de la administración.



EL ENFOQUE ALTERNATIVO


He enfocado el análisis exclusivamente en cuestión de comercio internacional pues he hecho un intencionado incapie en la balanza comercial.
Aún así hay otra forma de explicar este mismo hecho quizás enfocándolo desde otra perspectiva, como empezaba el ensayo con la comparación de los recursos generados y gastados por los individuos o por sus sociedades.
Durante los finales de los noventa y hasta 2008 España tuvo un crecimiento económico bastante bueno. Eso se traducía en una alta creación de empleo que atrajo a personas de todo el mundo.
Pero ¿cuáles eran los factores que explicaban ese alto crecimiento? Bueno si, todos pensarán: la construcción ("esa maldita...") pero yo voy más allá y me voy al desagregado del PIB.
PIB = Consumo + Inversión + Gasto público +/- Saldo comercial (Exportaciones - Importaciones)

Y concretamente, en la inversión.
La inversión en España alcanzó casi el 30% del PIB, es decir, en este país se estaban empleando casi 300,000 millones de euros en un año en mejorar, reparar o ampliar la estructura productiva. Y muchos pensarán... si, por la construcción. Podría hacer una estimación respecto a la tendencia y en torno al 40% de la inversión de "pre-crisis" era dedicada al sector de la construcción.
El problema es que para invertir unos recursos, esos mismos recursos han de estar ahorrados.

Es decir, cuando uno trabaja genera unos recursos.
Una vez obtenidos esos recursos, los puedes gastar (consumir) o ahorrar (e invertir)
En economía, y en especial en el sistema capitalista, ahorro se corresponde con inversión.
Puede no ser algo muy exacto, pero desde luego, SIN AHORRO NO HAY INVERSIÓN.

El problema deriva cuando se invierte a ritmos de un 25% del PIB al año y se ha ahorrado el 12% del PIB. Entonces tu familia (o tu hogar, o tu empresa, o tu nación) tiene un desequilibrio del 13% del PIB que ha invertido de alguna manera pero que él mismo no ha generado. Se lo han financiado.
El problema no es que esa situación ocurra, pues puede ocurrir y se contempla la existencia de imprevistos.
El problema es cuando esta situación es persistente y se repite con los años.
La hecatombe es cuando esta situación no sólo se repite sino que se agudiza año tras año...
...hasta que la gran empresa comprendió que las expectativas de beneficios en el sector de la construcción estaban agotadas y por tanto, no merecían de su inversión pues todo lo que allí pusieran lo perderían.
Y de hecho buena parte de lo que se puso a la inversión se está perdiendo ahora o se inventan fórmulas para evitar que consten estrictamente como pérdidas (las reformas financieras, la creación de la SAREB, el banco malo,...).

En conclusión, el problema vuelve a ser el mismo.
Un exceso de actividad económica dados unos recursos propios más reducidos pero que eran compensados con ahorro externo, de otras zonas del mundo, que llegaba en forma de endeudamiento.




Tras las peleas electorales que se han ido produciendo estos años derivado de la crisis ha salido en muchas ocasiones el término de "vivir por encima de las posibilidades".
Los hechos empíricos y los indicadores de la contabilidad nacional nos estarían señalando que eso es cierto si consideramos a España como colectivo único y de veras nos sentimos que formamos parte de ese colectivo. Si profundizamos por sectores veremos mucha más información que sería interesante de tratar y que en cierto modo adelanté (antes de la crisis, se excede bastante el sector privado, durante de la crisis el que se está excediendo es el sector público) pero el ensayo se alargaría mucho más.
Es importante el cambio de tendencia y que en 2013 es muy probable que se confirme el superávit corriente, algo realmente histórico y que se cuenta contadas veces. Si se consigue consolidar un superávit corriente el país amansará importantes cantidades de capital y podría ser la antesala de un cambio incluso en la posición internacional de España. Pero todo hay que decirlo: UNA SUPUESTA RECUPERACIÓN o el regreso del crecimiento económico pondría, probablemente, esto en la misma situación que lo ha estado siempre: deficitaria. Por ello se requieren medidas de política económica para retrasar al máximo la vuelta al déficit corriente.

Por último hay que señalar que a pesar de que la economía empezará a tener recursos de sobra, éstos son consumidos casi en su totalidad por el Estado, el cual es ampliamente deficitario ahora pues se niega a corregir el desequilibrio que mantiene desde el año 2009 y que es tan descomunal como lo era el déficit corriente en los años 2006 - 2008.





PUEDE LEER MÁS DEL ASUNTO...
·http://www.eleconomista.es/economia/noticias/5103684/08/13/La-balanza-por-cuenta-corriente-registro-un-superavit-de-13577-millones-en-el-primer-semestre-.html

·http://www.abc.es/economia/20130830/abci-superavit-balanza-pagos-201308301111.html

· http://www.elmundo.es/elmundo/2013/08/23/economia/1377257906.html




FUENTE. Elaboración propia a través de los datos obtenidos en www.bde.es y los datos del Banco Mundial sobre España.

sábado, 28 de julio de 2012

El persistente problema por balanza de pagos de España


El clásico problema por cuenta corriente de España


Pasa el tiempo y en la actualidad, parece que la economía española cada vez tiene más y peores problemas. Se habla de déficit presupuestario, del sistema bancario, de los ajustes, etc… pero poco se está haciendo por el problema macroeconómico que trataremos a continuación, más allá de aprovechar las “buenas” circunstancias del mercado. Si, trataremos áquel problema que ya es todo un clásico en la economía española y que ha provocado grandes desajustes en ésta, entre ellos, es responsable en cierta medida de la crisis actual.
Esos problemas son los que queremos tratar hoy: problemas persistentes y que además, afectan muy negativamente al conjunto del país. Para ser más concretos, el problema por balanza de pagos, que ha vivido muy intensamente España, sobre todo y muy reciente, en la primera década del siglo XXI (1) (aun así, parece que a la opinión pública, prensa o voceros políticos este problema no ha sido determinante, ya que ha podido compensarse por las entradas por cuenta financiera).

Las cuentas por balanza de pago nacen cuando un país decide establecer relaciones comerciales con otro. En ese momento, se altera cualquier análisis, ya que éstos deben ahora tener en cuenta los efectos distorsionadores de participar en distintos mercados internacionales. Concretamente, la balanza comercial es un buen indicador de si el país ha conseguido incorporarse satisfactoriamente o no al comercio internacional (2). España tradicionalmente ha mantenido una balanza comercial en negativo, es decir, ha importado más de lo que exportaba, teniendo que usar múltiples mecanismos para financiar esas compras adicionales.

Hay opiniones que infravaloran el comportamiento de la balanza comercial, quizás esto está aun más agravado desde la desregularización y liberalización de los mercados financieros -años 80- y desde la integración al euro -finales de los 90-. Su comportamiento es sumamente determinante, ya que nos dirá si el comercio internacional está estabilizando o desestabilizando la economía. No sólo eso, una balanza por cuenta corriente en negativo estará drenando riqueza del país, (2) a otras zonas del mundo. Una nación no puede aguantar esta situación durante mucho tiempo, o al menos, sus consecuencias no son ni mucho menos despreciables.

Así, una de las cuestiones básicas a plantear durante toda la exposición será
 · ¿Por dónde o cuál debe ser la fuente de financiación de la economía española?
¿Deuda? ¿Especulaciones? ¿Exportaciones? ¿Inflación? ¿Emigración / inmigración? ¿Fondos de cohesión? ¿FEDER?

· ¿Cuánto tiempo aguantará España con el mecanismo de endeudamiento cómo única manera financiación y solución de los problemas actuales?






LA IMPORTANCIA DE LA BALANZA CORRIENTEY SU RELACIÓN CON EL AHORRO NACIONAL Y EL DÉFICIT PRESUPUESTARIO


Para plantear el problema y hacernos una idea de su magnitud, primero debemos describir qué sectores del país son los afectados por tan persistente problema. No sólo eso, también en este apartado se evidenciarán los efectos (o los costes de oportunidad) que aparecen junto a un déficit por cuenta corriente.

En primer lugar, el ahorro. En una economía cerrada, el ahorro se convierte en una pieza clave porque sólo de él depende la inversión. En una economía abierta como la española, se puede ahorrar tomando decisiones sobre la inversión, pero también dependiendo de cual sea el saldo corriente. Un saldo corriente positivo estará canalizando ahorro al país en cuestión, mientras que un saldo corriente en negativo estará drenando ahorro a otras zonas del mundo. Drenar ahorro a otras zonas del mundo implica que, si se quieren acometer inversiones, no se dispondrá de un ahorro propio y deberá traerse del exterior en forma de endeudamiento, siempre con intereses. (2)

AHORRO = Inversión +/- C/C
De esta fórmula se comprueba que un déficit corriente
drena ahorros del país, mientras que un superávit corriente
traerá nuevos ahorros al país en cuestión

 Tasa de ahorro de la economía española (1995 – 2008)
Puede comprobarse como el ahorro fue suficiente para financiar
la inversión hasta 1997. A partir de ahí, las tasas de inversión
eran mayores a la capacidad de ahorro, y por ende, debían
“importarse” esos capitales para su inversión.

En cambio, aquel país al que le “sobra ahorro”, puede convertirse en un país acreedor, más poderoso, influyente, y luego recibirá los excedentes que prestó, con intereses añadidos.

En segundo lugar, existe una estrecha relación entre el saldo corriente y la situación presupuestaria del Estado. Como ya sabemos, otro de los males persistentes de la economía española es el déficit presupuestario (no lo trataremos tan en profundidad). Éste, SI tiene una relación con el saldo corriente, y es que a mayor déficit presupuestario, menor ahorro estatal, más necesidad de financiación y por ende, más gastos. Si esta situación de mayores gastos no es corregida, se creará un déficit presupuestario que acentuará el déficit corriente.


C/C= Sp - I – (G – T)
La relación entre es evidente: un mayor déficit del Estado
agravará la situación por cuenta corriente, y como vimos, ésta
incidirá en el ahorro del país. Un complicado círculo vicioso

Por tanto, y como conclusión, un saldo corriente negativo (como el que ha sido persistente en España) disminuye el ahorro privado, el ahorro del Estado, éste último debe aumentar los gastos y así se acentúa el déficit presupuestario (en caso de tratarse de superávit presupuestario, éste se vería reducido por un saldo corriente negativo). Esos gastos deben ser cubiertos por créditos y distintas formas de endeudamiento.

El caso de superávit corriente es esperanzador a la vez que idílico, un saldo corriente positivo (como el que mantiene Alemania o China en la actualidad) aumenta el ahorro privado, el ahorro estatal e impulsa al alza los ingresos del Estado. Estos son los países acreedores, quienes ponen las reglas y condicionan los créditos


Países por superávit comercial: magnitud muy vinculada a la balanza corriente de un país.
FUENTE. Wikipedia. Países por balanza comercial


Países por déficit comercial: magnitud muy vinculada a la balanza corriente de un país.
FUENTE. Wikipedia. Países por balanza comercial


BALANZA CORRIENTEY SU RELACIÓN CON LA INFLACIÓN


En el anterior punto se ha señalado la relación que tiene la balanza por c/c con el déficit presupuestario. Aun así no hay que olvidar que otro de los tradicionales problemas macroeconómicos de España, la inflación, también ha tenido estrechos vínculos con el déficit corriente.
La relación entre el déficit presupuestario y la inflación es clave: cuando los Estados incurrían en unos excesivos gastos debían endeudarse, y al vencimiento de estos préstamos hacían frente con la emisión de más moneda. De esa manera, podían hacerse frente a los pagos del mercado interior sin grandes esfuerzos ni ajustes. Aun así, siguiendo el teorema de Fisher, al aumentar la cantidad de moneda en circulación (y permaneciendo lo demás constante), aumenta la inflación.
Esta inflación también marca influencias sobre el saldo corriente, ya que una mayor inflación implica mayores precios (es una redundancia), mayores costes y de esa manera las exportaciones se encarecen y se vuelven menos competitivas. Se exportará menos, se importará más, se acentuará el déficit corriente y éste afectará negativamente a las cuentas del Estado, aumentando los gastos. Tradicionalmente, un aumento de los gastos del Estado fue cubierto con inflación, y se repite el círculo vicioso.


La UE conocía los graves efectos distorsionadores de la inflación y del déficit presupuestario en la política monetaria, por ello, en los criterios de convergencia aprobados tras Maastricht se hacía especial insistencia en que las naciones europeas deberían tener una inflación muy controlada y un déficit presupuestario también contenido. De esa manera, lógicamente se fomentaría una mejora en los saldos corrientes de los países europeos y la estabilidad monetaria, pero ello no garantizaba su competitividad en el mundo ni su liderazgo comercial, simplemente era un pequeño empujón, pero no suponía una solución definitiva.
Así, en 2011 son numerosos los países comunitarios con enormes problemas por cuenta corriente (véase tabla anterior para hacerse cierta idea), que les ha llevado al sobreendeudamiento. Ese mismo año, la UE redefine sus macro magnitudes a analizar, incluyendo entre otras, el saldo corriente.
Dicen más vale tarde que nunca… pero de poco sirve a estas alturas del juego. (4)



ESPAÑA: PASADO Y PRESENTE DEL PROBLEMA DE DÉFICIT POR CUENTA CORRIENTE


En los años 40, en una economía sumamente dañada tras la guerra, los principales problemas macroeconómicos eran la inflación, el endeudamiento y el déficit corriente. El régimen franquista, ultranacionalista, restringió el comercio a su menor expresión. En dichos años el grado de apertura comercial era en torno al 5%, (5) pero la nación no disponía de medios de pagos para incorporarse al comercio internacional. Con las importaciones casi cerradas y las exportaciones reducidas se consiguió un superávit corriente, muy escaso, que evitaba el drenaje de riqueza de España -una nación entonces en reconstrucción- a otras zonas del mundo. Podríamos decir que es positiva dicha decisión, pero la restricción al comercio dificultó la recuperación y ralentizaba la reconstrucción: España carecía de muchos bienes así como de recursos energéticos importantes.


Grado de apertura de la economía española (1900 – 1950): ésta alcanzaría un mínimo histórico en la década de los 40 lo que profundizó muchas ineficiencias y no resultó una solución a los problemas macro del país. (5)



La tímida apertura realizada -para importar bienes necesarios como alimentos o maquinarias empezaría a “dañar” ligeramente a la economía cuando en 1945 el saldo corriente se torna negativo. Un año después, en 1946, la economía se estanca, el desabastecimiento se agrava y el mercado negro cada vez es más grande. No sólo eso, las ineficiencias de la autarquía son ya persistentes (el uso del carbón asturiano puede ser una de las ineficiencias). Debido a la exclusión internacional de España, Franco no puede contar con el apoyo de ningún país, salvo con Portugal y Argentina. Es con éste último país con el que se firmaron múltiples tratados comerciales, de manera que España importó sobre todo alimentos, y Argentina concedió esas mercancías a crédito a pagar en los próximos años (6). Con financiación externa, la economía española se recuperaría, pero no sería suficiente.
El problema de déficit corriente sería agravado por motivos como…

· Una moneda sobrevaluada
· Un excesivo endeudamiento estatal que era pagado con una alta inflación.
· Un déficit presupuestario descomunal, en torno al 8% del PIB, que como se exponía, inclinaba el saldo corriente hacia abajo
· Bienes y servicios intensivos en trabajo
· Poco valor añadido de las exportaciones
· Población poco formada y preparada para las exigencias del mercado
· Una política de gastos incoherente económicamente, en la que se subsidiaban actividades no rentables, industrias deficitarias no competitivas y enormes sumas en nacionalizaciones.
· Excesiva burocratización, organización y control
· “Capitalismo especulativo”: los mejores negocios no se hacían por la habilidad empresarial, la inversión o la innovación sino que eran realizados por reventas ventajistas en el mercado negro. (7)
INCOMPETITIVIDAD ABSOLUTA. ESCASA EXPORTACIÓN

Y como vemos, gran parte de estos problemas se repiten en la actualidad, o se han repetido hasta relativamente poco -se han señalado en naranja los más persistentes-

Esa estructura de deficiencias se mantuvo hasta que a finales de 1948 comienza a flaquear la financiación externa, pilar fundamental para un país deficitario por cuenta corriente.
A finales de 1948 la situación no mejora, atemorizando al gobierno argentino que duda de la capacidad de cobro sobre la economía española. A principios de 1949, Argentina rompería relaciones comerciales con España (6), quedándose este país sin su único y gran socio comercial. De aquí se saca una conclusión importante: la financiación externa puede ayudar al país pero no le promete estabilidad, no le asegura su propia soberanía ni asegura que la economía esté siendo competitiva ni eficiente.
Este será el primer revés que remueva la estructura económica española, que a pesar de que se financió durante unos años, no era eficiente. Franco debió tomar apresuradamente políticas para obtener financiación, de manera que hizo dos devaluaciones entre finales de 1948 y 1949: una primera encubierta del 36% y otra a la vez de las economías europeas, de un 30%. La depreciación de la peseta fue muy rápida y permitió estimular las exportaciones. Éstas, concedieron financiación adicional al país, que pudo sortear su primer shock sin grandes esfuerzos ni cambios; simplemente recurriendo al útil “parche” de la devaluación.

De aquí se obtiene una segunda conclusión importante: los “parches” (tipo devaluaciones, inflaciones, restricciones al comercio, liberalizaciones o cualquier medida de estímulo a corto plazo) corrigen y mejoran la economía en el corto plazo, pero no consiguen encauzarla a largo plazo.

No hay que infravalorar las medidas tomadas, quizás si por su falta de perspectiva a largo plazo, pero en los siguientes años las exportaciones españolas aumentaron en un 200% (en torno a un 100% de ese crecimiento se debió al aumento de la demanda internacional, un 50% al aumento de la competitividad) proporcionando a la economía divisas extras, esa financiación tan esperada. Así se pudo abrir la economía a las importaciones (siempre reguladas y fiscalizadas). Éstas fomentaron la industrialización de toda la economía, una industrialización inédita e histórica, que impulsó al mayor crecimiento que nunca tuvo la economía española.
En 1953-4 la demanda internacional empieza a flaquear, y se reducen las exportaciones españolas -la principal entrada de financiación entonces-. El país volvería a tener problemas de financiación, pero no por mucho tiempo. En septiembre de 1953 el gobierno de Franco termina por desistir, y acepta la instalación de bases militares estadounidenses en la Península a cambio de desbloquear una valiosa financiación ofrecida además de un préstamo de 62.500.000 US$ (recordemos que en todos estos años de “prosperidad” el saldo corriente nunca se tornó positivo y por ello era tan importante la financiación). La ayuda estadounidense consiguió mantener el desarrollo industrial y el explosivo crecimiento. Estas ayudas permitían financiar en torno al 40 – 50% de las importaciones, por lo que el problema dejó de serlo (a corto plazo, siempre).

¿Cuándo llegaron los problemas? No hay que ser muy astuto para imaginárselo: cuando se termina la financiación estadounidense hacia finales de la década de los 50.
Desde 1956 las reservas cada vez eran menores, a un punto que casi se vieron agotadas a finales de los 50. Al cierre de 1958, el gobierno disponía de divisas valoradas en 200.000.000 de US$, con las que debía hacer frente al siguiente año. Los vencimientos de deudas y necesidades de importación eran muy superiores a los esos 200 millines que se disponían. En mayo – junio de 1959 el Estado se encontraba sin financiación, llegando a una virtual suspensión de pagos exteriores. Este será el segundo revés que se daba en la economía española en 10 años. Aun así, el que se produjo una década atrás fue resuelto sin grandes actuaciones, más bien, contradiciendo a los principios del régimen la devaluación de la peseta suponía un menor valor, y según las creencias del momento, menor prestigio). Esta vez el tratamiento debería ser profundo y definitivo, suficiente para eliminar los problemas inflacionistas, presupuestarios y de déficit corriente.

Y he aquí otra conclusión a señalar: son en los momentos de crisis cuando el funcionamiento de la economía es replanteado y mejorado. Ello no quiere decir que previamente se desconozcan las ineficiencias, simplemente, el inmovilismo parece una característica fundamental de la clase gobernante.






EL PLAN DE ESTABILIZACIÓN DE 1959 ¿Y DE 2008?


El plan elaborado en 1959 fue rápido y profundo, todo un tratamiento de “shock”, vital para no interrumpir la industrialización del país. El Plan implicaró medidas monetarias, medidas fiscales y cambiarias, y desembocó en un enorme crecimiento posterior protagonizado por la incorporación de España al mercado mundial. Junto a estas medidas, se deben añadir las de liberalización y aperturismo.
Las medidas hicieron caer en recesión a la economía española durante 1959, pero ésta se recuperaría como nunca lo había hecho –aun a día de hoy- ya en 1960. El Plan supuso un balón de oxígeno a la industrialización, pero la transformación económica fue tal que alteró la forma de concebir el mundo, cambiando la sociedad, la política e incluso parte de la cultura tradicional, introduciendo a España de lleno en “Occidente” tal y como hoy lo conocemos. En conclusión, un radical cambio en los cimientos en los que se apoyaba la sociedad y la cultura española… cambio que tuvo sus raíces en la problemática económica.
A continuación, vamos a hacer una exposición entre las medidas más importantes de los planes de estabilización de 1959

Medidas monetarias
· Reducción de la masa monetaria
· Aumento de los tipos de interés
· Supresión de la emisión de deuda pignorable
· Restricción al crédito privado

Medidas fiscales
·Reforma tributaria (dada con posterioridad)
· Techo de gasto
· Amnistía para los capitales fugados

Medidas cambiarias
· Devaluación de la moneda
· Liberalización de sectores económicos
· Aperturismo al comercio exterior
· Liberalización en la entrada de capitales


SITUACIÓN ACTUAL Y CONCLUSIONES


En la crisis actual pocas medidas ingeniosas se han tomado. Más bien resultan repeticiones de medidas ya adoptadas en otras épocas históricas. La crisis llegó en 2007 a España, hasta 2008 no se reconoció y en 2009 se lanzó un ambicioso y fallido plan keynesiano “Plan E” para el estímulo del empleo que en sus mejores logros consiguió dar empleo durante 6 – 12 meses y mejoró la estética de los poblados en un momento ,quizás, poco adecuado para permitirse tal lujo. En 2010 se toman ligeras medidas de ajuste, y para 2012, con enormes problemas, se empiezan a realizar reformas con cuentagotas. Nada que ver a las contundentes actuaciones del pasado.



Vamos a analizar el problema de déficit corriente en la actualidad.



En 1998 el déficit corriente volvería para quedarse. Hay economistas que afirman que un déficit corriente de un 2 – 4% es tolerable y aguantable, mientras no sea persistente. En el año 2001 éste ya se aproximaba al 4% del PIB, pero como España había entrado a los mercados financieros tan rápidamente, y se encontraba en tal nivel de apalancamiento y comodidad en dicha situación ¿para qué molestarse en corregir este dato? Eso no sería lo peor. Con la entrada al euro, se perdería la soberanía en política monetaria y cambiaria. En ese momento Alemania se convertiría en el principal socio de España: de allí vendrían un gran número de las importaciones (entre el 15 – 20%) que serían vendidas a España en forma de créditos, similar método que el que se tomó en los años 40 con Argentina como socia.
En pleno “boom especulativo” (podríamos repetir la característica de “capitalismo especulativo” que se dio en los años 40) no había tiempo ni ganas para hacer correcciones sobre la balanza comercial: ello podría haber frenado el crecimiento de la economía española, en una época en la que 1 de cada 3 trabajos de la UE se creaban en España.
De manera que los paralelismos se suceden pero quizás en la actualidad estuvieran aún más agravados: recordemos que el grado de apertura en los años 40-50 estuvo entre el 5 y no más del 15% del PIB. Hoy en día esa cifra está en torno al 60% del PIB, por tanto el déficit corriente influye mucho más a la economía que lo que pudo afectar en aquella época. La diferencia es una y ya ha sido expuesta con anterioridad: la financiación de la economía española era cómoda y muy accesible, de manera que en ningún momento se quiso interrumpir el crecimiento para alterar las deficiencias económicas. Más bien éstas se vieron aún más agravadas con las subvenciones masivas, la especialización de la economía y el ambicioso plan de infraestructuras. Éste, al menos se merece una considerable crítica, ya que es cierto que agiliza y mejora las comunicaciones, la productividad y la eficiencia del mercado… pero no lo es un todo en éste. Al igual que las liberalizaciones… son estímulos, pero no son un componente definitivo en el crecimiento económico. El desarrollo industrial, la innovación o la investigación si que son piezas claves del crecimiento, que siempre deben ir acompañados de planes de infraestructuras o liberalizaciones graduales… pero jamás deben sustituirse las primeras actuaciones por las segundas, como si se hizo.


Grado de apertura de la economía española en la actualidad: la incidencia de un déficit corriente es necesariamente más dañino debido a la mayor exposición de la economía al mercado mundial.



Una vez agotados los motores de crecimiento de los últimos 50 años…
· Depreciaciones monetarias
· Liberalizaciones comerciales
· Integración política, que favorecía aún más las liberalizaciones comerciales y financieras
· Políticas monetarias expansivas relacionadas con la incorporación al euro
· Endeudamiento

Se termina la fase expansiva de la economía, y es la situación que existe en la actualidad.
La estructura es igual que durante el franquismo, grandes ineficiencias económicas impiden la adecuada incorporación de España en el mercado mundial, de manera que para mantener la ineficiente estructura actual y conservar a la vez el bienestar se ha tenido que buscar una financiación externa. Cuando ésta decide no sufragar más la economía, ésta entra en serios problemas (falta de liquidez, desempleo…).

La crisis actual podrá resolverse tarde o temprano pero de algo que estamos seguros es que si no se corrigen los problemas por cuenta corriente, y más en concretos, por balanza comercial, España repetirá crisis de manera periódica, derivada de la necesidad de financiación de estructuras ineficientes. En la actualidad este déficit mejora pero sostenemos que no es más que un “espejismo” un “parche del mercado” ocasionado por la elevada elasticidad renta de las importaciones (éstas se reducen en un 2% cada disminución de un 1% de la renta) por lo que se reanimarían tan fácilmente como en 2008 – 2009 se redujeron.



Las soluciones que proponemos son la racionalidad en la liberalización de sectores, la especialización comercial en la industria, y más concretamente, en sectores de alto valor añadido, la prioridad de mejorar el saldo comercial como gran meta económica a medio y largo plazo, y la mayor adaptación de la educación y del sector productivo como entes dependientes.
Son ideas que requieren tiempo y voluntad política, pero el hecho de convertir a España en una economía acreedora alteraría completamente el sistema y permitiría gran capacidad de acción del país, además de que le daría capitales suficientes para recuperar la vanguardia innovadora.













BIBLIOGRAFÍA, REFERENCIAS Y DEMÁS FUENTES

(1): Instituto Nacional de Estadística y Banco de España, organismos encargados en la elaboración y presentación de las cuentas en España. www.ine.es, www.bde.es

(2): P. Krugman y Samuelson. Economía Internacional.

Wikipedia. Macromagnitudes y balanza por cuenta comercial

(4): EXPANSIÓN. “Alertas tardías” por Manuel Conthe, hace una exposición de la torpeza de la UE al despreciar las macromagnitudes de competitividad y sector exterior. Señala como la UE ha elaborado un nuevo plan en la que se pasa de 4 a 10 macromagnitudes las que el BCE estudiará de las distintas economías comunitarias

(5): Datos según A. Carreras y X. Tafunell. El grado de apertura registra su nivel más bajo desde que se tienen datos. Éste puede ser calculado mediante
(Exportaciones + Importaciones)/PIB * 100

(6): Relaciones con la España franquista: Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina.

(7): Datos según Carreras y Tafunell. La exposición, la argumentación histórica y la mayoría de datos que se presentan, además de la cronología, está sacada de la misma fuente. “Historia económica de la España contemporánea (1789 – 2009)”, de los autores señalados al principio de la referencia.

sábado, 30 de junio de 2012

EL DÉFICIT PRESUPUESTARIO DE ESPAÑA SE MANTIENE SIN GRANDES CAMBIOS

Desde este blog se lleva tiempo insistiendo en la necesidad de los recortes de la estructura estatal, ya que éstos son una buena parte de los presupuestos, a pesar de que la clase gobernante insista que los principales gastos a suprimir son los que afectan a la ciudadanía.
Con esto se demuestra la dureza de mis críticas al Estado, que es testigo desde sus privilegios de como se hunde el barco, y siguen sin deshacerse de la carga más pesada: su mantención. España no puede permitirse mantener tal estructura estatal.



Complemento a esto es la anterior entrada del blog. "EL ESTADO NO SE RECORTA"
http://nanblogzone.blogspot.com.es/2012/05/el-estado-no-se-recorta.html



by J. Ignacio Conde-Ruiz on 27/06/2012

Aunque el dato definitivo de déficit del primer trimestre de 2012 será publicado el 20 de julio por la IGAE, en estos momentos hay información estadística suficiente para hacer una estimación razonable del mismo. Para ello vamos a ir analizando cada una de las administraciones públicas por separado (ver Tabla 1).


Imagen


La Administración Central (Estado), en términos de Contabilidad Nacional, y según los datos de la IGAE en el primer trimestre de 2012 tenia un déficit de -19.708 millones de euros. Mientras que en el mismo periodo del año 2011 este déficit era de -11.407.

Las Comunidades Autónomas (CCAA), en términos de Contabilidad Nacional, presentan en el primer trimestre de 2012 un superávit de 14 millones de euros, mientras que en el mismo periodo del año anterior tenían un déficit de -8.090 millones de euros (ver la pag 2 de este link).

La Seguridad Social, según los datos desprendidos de la nota de prensa del Ministerio, presenta en el primer trimestre de 2012 un superávit de 6.586,77 millones de euros, 378 mas que el mismo periodo del año previo.

Para completar el conjunto de las AAPP necesitamos conocer el déficit del primer trimestre de las Corporaciones Locales (CCLL). Como no tenemos datos oficiales sobre esto, vamos a suponer que el déficit es el mismo que el del año previo: -1.198 millones de euros.

En definitiva para el Conjunto de las Administraciones Publicas el déficit en términos de contabilidad nacional para el año 2011 ascendía a -14.486 millones de euros (esta cifra cambiará un poco, probablemente al alza, pues tienen que revisarla dado que el año 2011 terminó con un déficit del 8,9 % en lugar de un 8,5% como aparece en el documento), mientras que este año 2012, si sumamos las distintas administraciones nos encontramos con que el déficit es de -14.305. Es decir, el en primer trimestre, a pesar de que nos encontramos en el proceso de consolidación fiscal mas exigente de nuestra historia (necesitamos reducir el déficit en 60.000 mil millones en 2 años), sólo hemos conseguido ajustar el presupuesto en 180 millones de euros en el primer trimestre.

Ahora nos gustaría saber si a pesar de mantenerse el mismo déficit en lo dos periodos, han aumentado los gastos y los ingresos o viceversa. Para contestar a esta pregunta tenemos que esperar un mes para que los datos se hagan públicos. No obstante alguna cosa podemos decir con la información disponible (ver Tabla 2).


Imagen


Para la Administración Central tenemos que los ingresos (i.e. recursos) en el primer trimestre de 2012 han caído un 2,7% respecto al mismo periodo del año anterior. Aquí es importante tener en cuenta que todavía no se ha reflejado la subida de IRPF (únicamente se habrá notado en los ingresos del Estado del mes de marzo el incremento de tipos) e Impuesto de Sociedades, pues una vez aprobadas lleva unos meses el cambio en las retenciones. Por otro lado vemos como los gastos (i.e. empleos) han aumentado un 21,6%. Aquí hay que tener en cuenta que la administración central ha adelantado transferencias a otras administraciones por valor de 7.687 millones de euros: i) 4.796 millones a las CCAA; ii) 1.247 millones al Servicio Publico de empleo Estatal; y iii) 1.641 millones a las Seguridad Social para pagar el Complemento de Mínimos.

La Seguridad Social, ha aumentado el gasto en un 3,88% y los ingresos han aumentado en un 4,32%. No obstante estos ingresos han aumentado gracias a las transferencias que le ha adelantado la Administración Central citadas anteriormente.

Respecto a las CCAA, la información no se puede comparar respecto al mismo trimestre de 2011 puesto que los datos en Contabilidad Nacional para las CCAA se han comenzado a publicar en el primer trimestre de 2012. Ahora bien, según los datos recién publicados en el primer trimestre, gracias a las trasferencias adelantadas, las CCAA tienen las cuentas equilibradas. Contaron con unos recursos de 36.779 millones de euros y unos gastos de 36.765 millones de euros.

En definitiva, vemos como el aumento del déficit de la Administración Central es compensado por la reducción del déficit de las CCAA quedando la cifra de déficit total prácticamente idéntica a la del anterior ejercicio. Esto es debido a que, ante los fuertes problemas de liquidez, la administración central ha adelantado pagos a las otras Administraciones Publicas. Por lo tanto, a lo largo del ejercicio veremos como se reduce el déficit de la Administración Central aumentando paralelamente el de las otras Administraciones.

Lo que parece evidente es que los importantes recortes en algunos capítulos de gasto (sobre todo en inversión) no son capaces de compensar la parte cíclica del déficit (principalmente gasto en prestaciones por desempleo) y el aumento por la carga de intereses (solo el Estado ha incrementado el pago en intereses un 20% en el primer trimestre: 6.098 millones en 2012 vs 5.075 millones en 2011).

En términos de déficit en el primer trimestre no hemos ajustado nada. Es más, si suponemos que el gasto de las CCLL no ha variado y miramos a los gastos no financieros (para poder comparar el gasto de las CCAA en ambos periodos), podemos afirmar que el gasto, en el primer trimestre del año, no ha caído respecto al año anterior. Este resultado refleja que, si se quiere cumplir con el objetivo de estabilidad, será necesario llevar a cabo medidas de ajuste más efectivas. O adoptar políticas que hagan crecer el PIB español de manera rápida y sostenida en los años que vienen. Por el momento no hemos visto ni la una ni la otra.

La nuevas medidas de ajuste que habrá que tomar se unirán a aquellas ya introducidas por el Gobierno y cuyos efectos no se han visto reflejados en el primer trimestre del año. Respecto a los ingresos, todavía no reflejan la subida de IRPF, Impuesto de Sociedades e IBI, pues una vez aprobadas lleva unos meses el cambio en las retenciones. Por la parte gastos, todavía no están en funcionamiento el paquete de medidas que afectan a la educación (tasas) y la sanidad (copago farmacéutico). Respecto a las CCAA, tenemos que ver el potencial de los Planes de Reequilibrio presentados

martes, 6 de diciembre de 2011

Análisis de la economía mundial y su relación con el entorno y la geografía

Quisiera presentarles mi última creación, en forma de ensayo.
Tras meses de investigación, y estas últimas semanas algo más exhaustiva, pretendo demostrar como la geografía y el clima son totalmente determinantes para el desarrollo de un país.
No debemos confundir desarrollo con crecimiento económico. El desarrollo lleva al bienestar de las personas, el crecimiento económico puede que no.
Los países, mientras más cerca se encuentren de la línea del Ecuador, más posibilidades tiene de ser un país con escaso desarrollo humano. Más allá de la explotación, de la corrupción, o de los múltiples factores que hayan llevado a ese país al subdesarrollo, está un clima y una geografía, que ha condicionado a sus personas y éstas, a través de sus comportamientos, han condicionado una economía.

Otro elemento muy importante es la universalidad de los modelos.
El neoliberalismo, modelo universalizado, presupone que los seres humanos y sus necesidades son homogéneas alrededor del globo, y propone unas soluciones partiendo de esa base.
Si la base es errorea, las soluciones también... y por ello, nos encontramos que muchos países, crecen económicamente y no se desarrollan.



Análisis de la economía mundial
y su relación con el entorno y la geografía



A pesar de que “conocemos” como lograr el crecimiento económico, y éste, luego conducirnos al desarrollo, existen en el mundo miles de millones de personas que viven en la pobreza y que carecen de alimentos básicos. No sólo eso, en miles de millones, se cuenta también, las personas sin acceso a la sanidad, a la educación, a una correcta higiene, a un consumo básico de alimentos, a un consumo básico y de calidad de agua… en conclusión, a todo eso que nosotros llamamos “desarrollo básico”… unas condiciones de vida mínima, que en Occidente ya nos parecen “malas” debido a la sobresaturación de bienes y servicios que existen en nuestra sociedad.

Si conocemos la manera para hacer crecer la economía ¿por qué no somos capaces de enfrentarnos a estos problemas? Porque realmente, no conocemos lo que le conviene a cada uno de los países, sociedades y pueblos de esta planeta. Creemos creer, que con medidas y acciones, que han dado buenos resultados en determinadas zonas de planeta, pueden ser aplicadas en otras con los mismos resultados. Lógicamente, es ser muy ingenuo el pensar así.
Durante todo el siglo XX, los países parecieron buscar sus propios métodos de crecimiento económico, hasta que en los años 80, producto de un “shock” en las economías más débiles, los países entonces más avanzados, deciden hacer un ideario sobre que deben hacer éstos, si quisiesen parecerse al mundo más avanzado. En la formulación de estas políticas está la sentencia de muchos países, que no han visto otra cosa mas que aumentar su pobreza a medida que conservan sus patrones demográficos de alto crecimiento, y por tanto, más pobreza; aun teniendo su economía tasas de crecimiento altas (entorno al 5 – 8% anual).

Dejando a un lado que las políticas ideadas, en los años 80, para la aplicación en los países menos avanzados sirven para mantener un control y una dependencia mayor sobre los países más débiles (debido sobre todo, al tema de las importaciones y las exportaciones), resulta llamativo que el desarrollo humano (es decir, en los países donde las personas disfrutan de una mayor satisfacción de sus necesidades básicas) se distribuya de manera lejana a la línea del Ecuador, y parece que este desarrollo es incompatible con algunos climas. ¿Qué quiere decir esto? Supone que el desarrollo ha sido incompatible también, con culturas, religiones, sociedades, pueblos o hábitos que no han logrado conseguir su desarrollo; ni con las prácticas que han llevado a lo largo de la historia, ni mucho menos, con las políticas teorizadas por Washington para promoverlo.

Entonces ¿por qué el desarrollo no acompaña a determinadas zonas, sociedades o pueblos? ¿Por qué, si durante una serie de años, se tomaron políticas similares en muchos países (como la industrialización por sustitución de importaciones), unos se desarrollaron y otros no? Sin duda, aquí ya no podemos achacar las consecuencias a unas malas decisiones, ya que en teoría, todos las tomaron de manera parecida. La diferencia, radica principalmente, entre la situación del país en cuestión y como ésta ha influido en los comportamientos de las personas.

Galbraith, célebre economista preocupado también por la economía política y la sociedad, decía.: “Si marcamos una franja de 3.000km. de ancho en torno a la Tierra a la altura del Ecuador, no se vería ningún país desarrollado


HIPÓTESIS – IDEA

Si apreciamos un mapa del mundo, y lo miramos en términos per cápita (ya sea PIB, pero también consumo de agua, electricidad, médicos, etc…), se aprecia como los países “avanzados” se hayan principalmente, en la zona templada del planeta y también en zonas más frías.
Las zonas menos desarrolladas o “pobres” (en donde las necesidades humanas básicas no están cubiertas), son principalmente zonas tropicales o subtropicales. Hasta un 70% de la varianza en tasas de crecimiento entre países se explica por una sola variable exógena: la latitud.
La cuestión a plantear es si al margen de todo lo que consideramos que influye en una economía (la acumulación de capital, la productividad, la tecnología, la educación…) no habría una parte de ésta que viniese determinada por la geografía, como una potente restricción, casi insalvable, de la naturaleza.


Para el análisis, vamos hacer  3 diferenciaciones por zonas, en La Tierra.
Desde la que va de la línea del Ecuador, hasta los trópicos (zona cálida). De la que va, de los trópicos hasta los círculos polares (zona templada). Y de los círculos polares hasta los polos (zona fría).

Dentro de los grandes conjuntos de climas, identificamos en la zona tropical: el clima propiamente tropical, caluroso y húmedo y el clima seco, desértico.
En la zona templada, el clima propiamente templado, algo más frío, lluvioso y húmedo y el clima continental, frío y seco. En la zona fría del planeta se halla el clima polar. También es considerable el clima de montaña.

Este análisis omite algunos antiguos “patrones de desarrollo”, como podían ser, en la antigüedad, la proximidad a unas tierras fértiles o a un río. Estos “patrones de desarrollo” eran los que se dieron en la época del Antiguo Egipto, o Grecia, en el que la civilización se veía sustentada exclusivamente por la agricultura, y por ello, un mayor rendimiento de ésta suponía una relativa mejor calidad de vida, y una mayor natalidad.
Por ello es, que mientras duró este “patrón de desarrollo”, los grandes imperios se dieron en torno a grandes ríos, como el Nilo, el Éufrates, el Tigris, el Amarillo, el Wei, el Yangzi, el Pearl o el Mekong.


Por lo señalado, los países con condiciones más propensas a conseguir el desarrollo serán Norteamérica, Europa, Asia Central y Japón, en el hemisferio norte.
En el hemisferio sur, el Conosur, el Sur de África, y Oceanía.
Y resulta evidente actualmente, que las zonas más desarrolladas del planeta, precisamente son esas y que, casualmente o no, están muy lejanas al Ecuador.
El siguiente gráfico, muestra la distribución de la renta, en términos per cápita, según la latitud.

Producto interior bruto per cápita según la latitud


A nivel europeo esta situación lleva siendo siglos siendo una realidad. En el sur de Europa, la productividad de la tierra era mucho menor, ya fuera por la técnica o por los cultivos, que en el norte. Fue en el norte de Europa donde se empezó a “fraguar” la revolución industrial (aunque de este asunto no quiero entrar en detalle), o al menos, se empezó a buscar mayor productividad a los cultivos, de la tierra y de los factores.
No sólo a nivel internacional. A nivel interterritorial se cumple muchas veces, lo mismo que ocurre a nivel mundial. De esa manera, el norte de los EE.UU siempre ha sido más “rico” que el sur… debido a que en el norte se encuentran las grandes factorías del país. En el caso de España ocurre algo similar: donde se inicia la industrialización es en el norte del país (Cornisa Cantábrica y Cataluña), mientras que la escasa industria que surge en el sur, es desbancada, derrotada, y luego, Andalucía se reconvierte a la actividad agraria. Los mayores PIB per cápita en España, se hayan en CC.AA del norte al igual que las menores tasas de desempleo –Cataluña y País Vasco-. Pero si nos vamos al hemisferio contrario, ubicamos que las mayores riquezas se hayan, más al sur. Así, Sudáfrica concentra 1/3 del PIB de toda África. Las principales ciudades de Australia (Sidney, Canberra, Brisbane, Perth o Adelaida), también se encuentran, más al sur que al norte de este país.
La zona más meridional de América, Chile, Argentina y Uruguay, destacan por su nivel de IDH alto,y su desarrollo, muy superior que el resto de países latinoamericanos, de clima subtropical o tropical.
Como apreciarán en el siguiente mapa, las zonas de clima templado, pintadas en amarillo suave, y las zonas de clima continental, pintado en verde más claro, recogen todos estos lugares que acabo de mencionar. Claramente, las zonas en amarillo suave, y en verde claro (zonas templadas), son esos lugares con mayor prosperidad en cuanto a “bienestar”.



Mapa de los principales climas del planeta.
Es destacable que las zonas de mayor prosperidad coinciden con los climas templados y continentales
(pintados en amarillo suave y verde)


Las sociedades “más atrasadas” comparten algunas características, que son importantes destacar. Una de ellas es que no han completado, o ni siquiera han iniciado, su revolución industrial y/o tecnológica, impidiendo la acumulación de capital. Debido a que éste no es acumulado, su potenciación o su mejor aprovechamiento –es decir, su productividad- pasa a un segundo plano, y tampoco es optimizado. Otra de ellas es su ubicación en zonas tropicales o subtropicales. ¿Puede tener algo que ver estas dos características?

Ya en la antigüedad se caracterizaba el entorno geográfico y el clima, con un determinado modelo político, propiciando así, una situación económica.
Lo que pretendo señalar, es que no debemos caer en desconsideración de este asunto por el hecho que no sea medible cuantificablemente. Tampoco por el hecho de suponer que es meramente “determinismo geográfico”, ya que países como Taiwán identificaron el problema, y diseñaron programas sociales y poblacionales para “romper con el ciclo”.
Ya Aristóteles sostenía que en las zonas montañosas y estériles se tendía a sistemas democráticos, y en las zonas fértiles, a sistemas aristocráticos. Esto, lógicamente, tenía unos efectos a la hora de organizar los factores productivos, y tenía unos resultados económicos.
S. Al Andalusi, un sabio juez árabe que ejerció en Toledo durante el siglo XI, también había clasificado a los pueblos del mundo, según los habitantes de las zonas: templadas (donde decía que era una cultura que fomentaba la ciencia y el desarrollo), como los persas, judíos, árabes, egipcios o hindúes. Habitantes de zonas frías, como “rubios y estúpidos” ya que el sol tenía poca actividad y los habitantes de zonas cálidas, como “negros y tontos” debido a la excesiva exposición al sol. Su análisis, incluía una consideración racial… pero es otro ejemplo de cómo la geografía y la sociedad tienen una repercusión clave en el desarrollo y en el crecimiento económico.

I. Khaldun, sabio árabe del siglo XIV, negaba la diferenciación económica por raza, religión o cultura, ya que pensaba que todo esto venía causado exclusivamente por el clima, que sometía al individuo y todas sus relaciones.
Khaldun, aseguraba que las razas no eran del todo determinantes, ya que éstas consiguen adaptarse con cierta facilidad al clima, y su siguiente generación ya se encuentra totalmente adaptada.

EVIDENCIAS (Ejemplos)
Pero es que el desarrollo no se mide, simplemente, según se satisfagan más o menos necesidades humanas. Las sociedades “muy desarrolladas” pierden el interés por los bienes, y empiezan a demandar más servicios, de todo tipo y para todos los gustos.
Las empresas que venden bienes, conscientes de eso, deciden innovar para desarrollar bienes con mayor atractivo, con mayor componente tecnológico o que puedan “engatusar” mejor al cliente. Pero no consideraría que una sociedad que tiene más móviles táctiles, por ejemplo, es más desarrollada que otra que no los tiene. En la selva africana, dudo que sean de utilidad ese tipo de bienes pero el agua, la luz o el alcantarillado, si es cuantificable para el desarrollo, ya que universalmente es positivo para cualquier pueblo.

Una vez aclarado “prejuicios” del desarrollo vamos a analizar algunos aspectos de los distintos países por latitud. Los aspectos a analizar serán: % de cada sector económico sobre el PIB total, % de los agentes económicos sobre el PIB total, esperanza de vida al nacer, IDH, GINI, Mortalidad infantil y pobreza (menor a 2US$ PPA)
Los países son elegidos por latitud y por criterios comparativos.
Así, de la zona tropical elegimos como muestra a Ecuador, a Indonesia y a Guinea Ecuatorial (éste último, el país con MAYOR RENTA PER CÁPITA de África)
De la zona templada/fría elegimos a Nueva Zelanda, a Sudáfrica, a Chile (por hemisferio sur) y a Italia, a Canadá y a Japón (por hemisferio norte

De esa manera, haciendo una observación por países, llegamos a las siguientes conclusiones:



Los países ubicados en la zona tropical mantienen unas elevadas tasas de empleo en el sector primario, ya que éste aun continúa siendo un sector importante en sus economías. En el caso de Indonesia, esta situación es aún más evidente, alcanzando casi al 40% de la población activa. La industria, mantiene empleados en torno a la mitad de personas que el agro, es decir, en torno al 15 – 25% según sea el país, aunque esta cifra, no es realmente importante ya que, muchos países, no han iniciado el proceso industrializador, o por recomendaciones Occidentales, han prescindido de él para empezar ya con la comercialización. Otras características importantes para la credibilidad del análisis son: un IDH medio o bajo, una pobreza (personas con menos de 2US$/día) considerable, una esperanza de vida, notablemente menor a la de países en latitudes más lejanas al Ecuador y, sobre todo, las migraciones netas. El abandono de su país, por parte de una persona es seguramente la decisión más difícil que tenga que tomar… y no será definitiva, al menos, que su país no le ofrezca grandes perspectivas. Los países tropicales, tienen un saldo migratorio neto negativo, de manera, que nos sirve como evidencia clara para un problema de desarrollo humano.





Los países ubicados en la zona templada o fría, ya sea en la zona norte o sur del planeta, tienen en común: unas reducidas tasas de empleo en el sector primario (torno al 3 – 10%), unas moderadas tasas en empleo del sector secundario -torno al 20 – 30%- (por lo general, mientras mayor sea ésta, mayor desarrollo habrá…) y unas altas tasas de empleo al sector terciario, siempre superiores al 65%, al menos. Por lo general, la pobreza (personas con menos de 2US$/día) es residual o poco extendida, los IDH o la esperanza de vida, son considerablemente mayores y la mortalidad infantil es un fenómeno “más raro”. Las migraciones netas aquí también jugarán un papel clave para el apoyo de la tesis, ya que los países en zonas templadas y frías son grandes receptores de personas de otros lados (y como hemos visto, de personas de las zonas tropicales o subtropicales). Incluso Chile o Sudáfrica, países no desarrollados, tienen un saldo migratorio positivo, es decir, entra más gente de la que sale… y con diferencia. El caso de Sudáfrica sería muy importante a señalar, ya que su IDH o algunos de sus indicadores, son muy atrasados, y aun así, sus flujos de recepción son muy altos.



Por tanto, queda invalidado en cierta medida, el argumento de que los países del sur son pobres, y los del norte, ricos. Mas bien, “los del Ecuador” suelen ser más pobres, y los templados y fríos más ricos. 
Lo que si resulta innegable, es el desajuste que tienen las economías del sur, como la desigualdad, que fomenta una economía dual y un peligroso desafío de futuro.




Mapa de Índice de Desarrollo Humano (IDH). 
Mientras más verde, más desarrollo humano.
Mientras más negro, menos desarrollo humano.
Por lo general, las zonas ecuatoriales tienen menor 
desarrollo humano. 



Mapa de la desigualdad en ingresos.
Mientras más verde, mayor igualdad
Mientras más negro, menor igualdad.
En este caso, se muestra claramente, como los países del
sur (incluida la próspera Australia), tienen una desigualdad "grave" entre
su población, lo que crea un futuro incierto a estos países





¿CUÁLES PUEDEN SER LOS EFECTOS SOBRE LA ECONOMÍA?

Ya los conquistadores europeos tenían consciencia de los efectos del clima sobre la economía, y sobre las personas, principalmente.
De esa manera, las colonizaciones desde el siglo XV hasta el siglo XX se basaron en dos métodos, dos sistemas, para dos tipos de situaciones distintas. Las colonizaciones en “economías comunitarias” de zonas templadas se hicieron en toda regla, con el traslado de personas para ese fin, ya que las zonas eran hóspitas y prosperas. Las colonizaciones en zonas tropicales o subtropicales (lo que se han llamado “economías tributarias ricas”) se hicieron con mucha precaución, y la mayoría de casos, sus condiciones climatológicas, y en conclusión, su entorno tan diferente hicieron que la colonización se hiciera a un lado, y se procurase la explotación económica, con mano de obra nativa.

Uno de los efectos claves para el crecimiento económico es la acumulación de capital.
La zona templada es una zona ideal para el fomento de esta acción, y es que la existencia de estaciones a lo largo de la humanidad, ha motivado el ahorro (que, actualmente, siempre se identifica a la inversión y en última instancia a la acumulación de capital) y todo tipo de planificación. La época invernal, se caracteriza por la escasez de los recursos, o la dificultad de su obtención. Ante esto, las personas desarrollaron el sentido del ahorro, de la prevención, de la planificación del futuro, de la conservación y de la inversión sin siquiera darse cuenta… es puro instinto de supervivencia, cuyo legado nos llega en los genes a día de hoy. Todas estas aptitudes han fomentado, lógicamente, el crecimiento económico.

En contraposición, los países tropicales o subtropicales sufren algunas condiciones muy considerables, desde el punto de vista económico. El calor extremo, la ausencia de lluvias, o su torrencial presencia (y por tanto, la aridez de la tierra o su excesiva lixiviación) favorecen la aparición de todo tipo de condiciones adversas. En este entorno los bienes (como los alimentos) son más perecederos que en las zonas más frías, ya que el calor o la humedad los deteriora con mayor facilidad, pudriéndolos y dando facilidad a la aparición o acumulación de plagas o enfermedades que no desaparecerán con una helada o una nevada, ya que éstas no se dan en estas latitudes.
J. Diamond se suma a este discurso, en donde dice que la presencia de estos parásitos o enfermedades persistentes (como el mosquito Anopheles que transmite la malaria) dañan y parasitan al ser humano, truncando en parte, su capacidad de establecer sociedades y economías exitosas.
En climas cálidos, el sistema tiene más entropía. Los recursos duran menos y necesitan mayores cuidados: ejemplo de ello son los alimentos, la mantención de los cultivos, las carreteras y caminos, etc. Todo esto, genera una mayor necesidad de reposición de capital, y por tanto, más capital para la constante reposición, y al final, una menor utilidad de éste, que reduce la velocidad de desarrollo económico frente a economías de clima templado.

Y no sólo desde la oferta, sino también desde la demanda tiene efectos el clima y la geografía.
Enlazando esto con el principio, las personas variarán sus gustos, necesidades y aspiraciones según su entorno y su clima. Los modelos económicos, o el neoliberalismo, no tienen en cuenta esto, ya que consideran a todas las personas iguales.
Por tanto, los incentivos, los programas, todo, debe ser replanteado y “personalizado”.
Como evidencia a esto, hay que tener presente la necesidad de mantener al cuerpo en funcionamiento, o el equilibrio homeostático. En países tropicales éste equilibrio (el mantener al cuerpo en su temperatura de funcionamiento y en buenas condiciones) se obtiene con menor aportación calórica, con menor esfuerzo, con menores prendas o con alojamientos más simples. En países más fríos, es lo contrario, por lo que parece lógico pensar, que los modelos ni pueden ser universales, ni las necesidades homogéneas (para más información sobre este tipo de “teorías” véase fisioeconomía).
Por tanto, la demanda de alimentos, vestido o alojamiento, son una diferencia considerable entre zonas del planeta.



Países como Brasil, Taiwán, Corea del Sur, Hong Kong o Malasia, entre otros, identificaron las limitaciones que les ofrecía la tropicalidad de su clima y su situación e invirtieron en salud, planificación familiar o desarrollo no agrícola. Esto puede suponer una de las claves de su éxito.

En conclusión, las variables “últimas” de crecimiento económico son las mayores condicionantes de una economía, y sus efectos son silenciosos pero determinantes. En la ubicación y la corrección de los efectos adversos que genera el clima y la geografía, pero también la “imposición” de modelos lejanos, está la clave del éxito en cualquier país.







NOTA:  El documento trae adjunto una hoja de Excel donde se recogen los datos sobre cada país, así como su leyenda.


FUENTE: Elaboración propia a partir de datos del Banco Mundial, de UNICEF, OMS, PNUD,  Geografía descriptiva, Anaya (MªConcepción Muñoz Delgado) y discusiones y opiniones en “SD”